Para acompañarme en mi camino, en la vida, para compartir con quienes me acompañan y para quienes aunque no quieran acompañarme, ni siquiera un trecho, se cruzan en mi camino... para todos, para el mundo
03 septiembre, 2010
Te encontré en la red, historia de un red-encuentro
14 septiembre, 2009
"La Paradoja" de James C. Hunter
Hacía un siglo que no leía un libro sobre temas empresariales, de liderazgo o gestión. Desde "¿Quien se ha llevado mi queso?" o "FISH" ha pasado mucho tiempo, yo me he metido en el torbellino de una empresa donde la creatividad y la altura de miras brillan por su ausencia y mi doctorado en Química se ha convertido en un delicioso refugio para mis necesidades de crecimiento intelectual. Pero hace unos días me vi en la necesidad de hacer un regalo. En cierto modo era un regalo de compromiso pero quise darle un toque práctico y que, en definitiva, tuviera un fin. Así que busqué un libro para regalar a una compañera con un puesto relevante en la empresa, un libro que reflejase mis puntos de vista sobre como se deben hacer algunas cosas. Encontré "La Paradoja" de James C. Hunter, no lo había leido pero me pareció interesante... tanto que me lo compré para mi también. Y el domingo por la tarde lo terminé. Fué un refrescante paseo por teorías conocidas y extendidas sobre el liderazgo relatadas de una manera curiosa, con un toque espiritual muy sugestivo. En definitiva, una lectura amena y muy recomendable para tod el mundo. Para los que ya tenemos cierta
experiencia nos sirev para reconocernos, para reevaluarnos y para confirmar aquello que creíamos saber y manejar pero a lo que nunca viene mal darle un "repaso". Para quien sea novato en esto del "liderazgo" que no piense que no es asunto suyo. El libro, que en inglés tiene el sugestivo título de "The Servant" (el sirviente), nos muestra que el liderazgo no es un asunto de jefes o de empresarios, ni siquiera de políticos o de deportistas, el liderazgo es para todo y para todos, somos líderes en nuestro matrimonio, líderes de nuestros hijos, de nuestros vecinos... pero sobre todo y por encima de todo, somos, deberíamos ser, líderes de nosotros mismos.Insisto, una lectura interesante y muy recomendable, y si quieres un resumen pulsa aqui.
02 septiembre, 2007
El Cerebro Femenino... Mi Cerebro
Llevo 45 años, 3 meses y 18 días desenvolviéndome por el mundo y por la vida en mi condición inevitable de mujer, luchando con mis cambios de humor, con mis neuras, con esa sensibilidad a flor de piel unos días y ese ser capaz de comerme el mundo otros, con la autoestima por los suelos hoy y con la moral por las nubes mañana. No lo he llevado mal, no lo llevo mal. Ahora, pasada ya la época de crianza, acercándome a la menopausia, descubro un libro esclarecedor, un libro que me explica con detalles científicos y transparencia antropológica que por ser mujer no me queda más remedio que comportarme como una mujer. ¡Uf! ¡que descanso! lástima haberlo descubierto tan tarde pero menos mal que aún hay tiempo, tiempo de pasar los próximos 20 ó 30 años disfrutando de lo maravilloso que tiene ser mujer, y tiempo para ahorrar a mi compañero de viaje los inconvenientes de que el paso del estrógeno y la testosterona no se pueden acompasar, sin embargo ¡que viva la diferencia!. Recomiendo encarecidamente la lectura de "El Cerebro Femenino" de Louann Brizedine, a mujeres y hombres de cualquier edad, los jóvenes porque podrán desarrollar el potencial de los cerebros femeninos que portan o que acompañan; los mayores porque aún podrán sacer partido al futuro pero, sobre todo, porque entender es el primer paso para mejorar.
24 agosto, 2007
Damas antiguas...
" En fin, que entre unos profesores que iban y otros que venían, los juegos, el sarampión y otras enfermedades infantiles y algunas visitas a la ciudad para que se distrajera, el tiempo fue pasando y la niña se convirtió en una jovencita preciosa con la cara muy parecida a la de sus muñecas: El cutis blanco y sonrosado, los tirabuzones color miel, los ojos azul porcelana y la sonrisa fija y un poquito bobalicona. Era una pena la sonrisita aquella que era lo único que la afeaba un poco, pero todos sabemos que no hay nadie perfecto.Dentro de aquella cabecita preciosa no había nada que valiera la pena, ni que fuera digno de mención. Hablando claramente, no había nada de nada, pero a este detalle no le daban ninguna importancia los jóvenes que la admiraban. No les parecía un defecto digno de tener en cuenta en una joven que era tan guapa y tan rica y, además, hija única.
Los pretendientes de Doña Amalita eran la flor y nata del pueblo y se daba por sentado que uno, entre ellos, habría de ser su marido." ...
..."Después de muchas consideraciones e intentos de buscar una explicación a aquel asunto, llegaron a la conclusión de que, en uno de los despistes de Presentita y, aprovechando que miraba a otra parte, le habían cambiado el marido por otro, ya fuera en un aeropuerto o en una estación de tren, que hay por el mundo mucha lagarta dispuesta a todo. También había que reconocer que el marido de Presentita estaba ¡pero que muy bien!, aunque esto tampoco pueda servir de disculpa para una acción como aquélla."
..."Y luego, en último, pero, no obstante, muy importante lugar, estaba el asunto de su madre. Dios se la había llevado cuando aún estaba en la plenitud de sus fuerzas y Felisa, conociéndola como la conocía, sabía que era capaz de arreglárselas para venir del sitio donde estuviera si se enteraba que ella iba a la casa donde vivía Doña Amalita. Y si una vez, sólo por haber hecho el agujero en la colcha sin querer, le había dado aquellos bofetones que le habían dejado la cabeza como ida durante todo el día, ¿qué es lo que sería capaz de hacerle ahora, aunque viniera convertida en ánima bendita?.
Antes estas consideraciones, Felisa, que siempre había sentido por su madre algo más que un saludable respeto, sintió cómo un escalofrío le recorría la espalda. Miró el reloj y vio que aún le daba tiempo para recoger la maleta antes de que saliera el autobús y echó a andar lo más rápido que pudo ante el temor de perderlo." ...
Extractos de "Doña Amalita" de "La Sortija y otros cuentos" (Iraida Muñoz)
