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25 agosto, 2010

Daniela

Daniela es preciosa. No podría ser de otra manera, es un bebé sano y querido, es un bebé milagro. Llega con la bienvenida de una gran familia y un montón de amigos de sus padres, una tripulación incondicional y abnegada que ya demostró en su día ser capaz de enfrentarse a la peor galerna. Y es la hija de personas extraordinarias.

Daniela, querida sobrina, bienvenida al calor del mundo, al amor y al cuidado celoso de tu bienestar, espero que la tuya sea un vida fácil y fructífera, espero que seas feliz la mayor parte de tus días, una madre no desea otra cosa para sus hijos y la tuya se merece esa felicidad tuya. Dios os bendiga a las dos.

10 junio, 2010

In memoriam


Oh Capitán, mi Capitán:
nuestro azaroso viaje ha terminado.
Al fin venció la nave y el premio fue ganado.
Ya el puerto se halla próximo,
ya se oye la campana
y ver se puede el pueblo que entre vítores,
con la mirada sigue la nao soberana.

Mas ¿no ves, corazón, oh corazón,
cómo los hilos rojos van rodando
sobre el puente en el cual mi Capitán
permanece extendido, helado y muerto?

Oh Capitán, mi Capitán:
levántate aguerrido y escucha cual te llaman
tropeles de campanas.
Por ti se izan banderas y los clarines claman.
Son para ti los ramos, las coronas, las cintas.

Por ti la multitud se arremolina,
por ti llora, por ti su alma llamea
y la mirada ansiosa, con verte, se recrea.

Oh Capitán, ¡mi Padre amado!
Voy mi brazo a poner sobre tu cuello.
Es sólo una ilusión que en este puente
te encuentres extendido, helado y muerto.

Mi padre no responde.
Sus labios no se mueven.
Está pálido, pálido. Casi sin pulso, inerte.
No puede ya animarle mi ansioso brazo fuerte.
Anclada está la nave: su ruta ha concluido.
Feliz entra en el puerto de vuelta de su viaje.
La nave ya ha vencido la furia del oleaje.
Oh playas, alegraos; sonad, claras campanas
en tanto que camino con paso triste, incierto,
por el puente do está mi Capitán
para siempre extendido, helado y muerto

Walt Whitman

24 diciembre, 2009

Una NAVIDAD distinta


Si, igual en apariencia, las comidas, los regalos, las reuniones, las sonrisas, los abrazos. Como todas las Navidades, fiesta y familia. Pero en nuestro corazón la Navidad es distinta, una tristeza profunda y eterna nos acompañará siempre a todos. La acallaremos en el día a día con la rutina y la vida que sigue su curso, la nuestra, la de nuestros hijos, la de nuestros seres queridos. Amordazaremos a la tristeza con las fiestas y las alegrías, los nacimientos y los cumpleaños, las bodas y los bautizos, los éxitos y los fracasos. Las Navidades vendrán y se irán pero nunca podremos evitar "pasar lista" y anotar la "falta".

No puedo dejar de pensar que soy afortunadísima porque mi primera Navidad con ausencia ha llegado a mis 47 años, que hay millones de personas que pierden un ser querido a edad mucho más temprana y que, en realidad, no soy yo quien se pierde esta Navidad. No puedo dejar de pensar que pese a ese pellizco en el corazón son muchas, muchísimas las razones por las que tengo que sentirme afortunada. Al final esta Navidad no es tan distinta, al igual que las pasadas y las futuras, hay mucho amor para compartir.

Hermano, brindo porque ahora y siempre te siento a mi lado. Gracias por haber existido, gracias por tener tu memoria.

10 septiembre, 2009

Una nueva etapa

Sergio se ha marchado ya a Barcelona, se inicia una nueva etapa en su vida, en sus estudios, en su futuro. Ester se fué a Madrid hace tres años y ahí también la linea de la vida hizo un nudo, marcó un hito en el principio de su independencia. NO estoy triste, no lo estaba entonces y no lo estoy ahora. Por más que busco en mi interior no encuentro tristeza no sensación de pérdida, sólo entusiasmo y una ilusión enorme porque, hoy por hoy, la vida de mis hijos es rica y su futuro extraordinariamente prometedor. ¿Puedo pedir más?

Cuando me quedé embarazada de Ester, la mayor, me pasaba algo parecido, buscaba en mi interior un amor innato, un instinto maternal que me hiciese percibir esa nueva vida como algo trascendente, una atadura incosciente entre madre e hija. Nunca llegó. Sólo había un deseo enorme de tener un hijo con Miguel, de engendrar una nueva vida a la que dar juntos amor y seguridad, a la que guiar y enseñar, a la que hacer feliz. Sólo había un profundo sentido de la responsabilidad. El amor llegó después, y yo lo encontré natural. Aquella personita menuda y rosada que era Ester, aquella bolita de ojos estrábicos que era Sergio, nos llenaban de ternura, de gratitud, de respeto.

Desde el primer momento, desde muy pequeños, supimos que nada venía dado, que su dependencia de nosotros nos suponía una ventaja pero no era garantía de nada, que había que "currarse" día a día su respeto, su confianza, su amor. Han pasado los años y quiero a mis hijos infinitamente. Pero lo lamento, no los quiero porque son mis hijos, no solo por eso, los quiero porque me quieren, los quiero porque son buenos, porque son personas excepcionales, porque merecen ser queridos, porque les debo el inmenso orgullo que me hacen sentir como madre. Siempre me he preguntado si los querría igual si fueran malas personas, hay quien dice que si... yo
prefiero que las cosas sean como son.

Que los hijos se vayan de casa, aunque sea provisionalmente (y yo me temo que los mios ya solo vendrán de visita), es tan natural que resistirse no tiene sentido y lamentarse es un esfuerzo inútil. No es mi caso. Ahora empieza una nueva etapa de la vida para todos, a cada uno nos toca vivir la nuestra, nos toca ayudarnos y estimularnos unos a otros, dar y recibir consejo unos de otros. Pronto Miguel y yo tendremos que soltar del todo las riendas del carruaje de la vida de nuestros hijos,
ellos lo pedirán y nosotros lo haremos con el mayor orgullo.

04 agosto, 2009

El sabor agridulce de la vida

"Si lloras por no ver el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas" R. Tagore


Hoy es mi aniversario de boda. Es, sin duda, el acontecimiento más significativo de mi vida (que mis hijos me perdonen, ellos saben que son la consecuencia pluscuamperfecta), el que marca un "antes" y un "después" en una historia de por si memorable. Mi vida ha sido siempre dichosa, daban igual los problemas, vuelvo la mirada y cualquier pequeño tropiezo, cualquier sinsabor resultaba nimio comparado con la plenitud de mi existencia. De niña primero mis padres me hicieron sentirme querida, protagonista, participante, daba igual que fuésemos 9 hermanos, yo me sentía especial, quiero pensar que el resto también. Miro a los últimos 23 años y encuentro una historia construida sobre el amor, la confianza, el estímulo, la pasión, la esperanza... codo con codo con Miguel. Miro a mis hijos y el corazón se me llena de un orgullo enorme, de un amor infinito.

Pero este año he tenido que aprender que hay tropiezos que no son nimios, socavones profundos de los que no se sale con facilidad por bien pertrechado que vaya uno para la existencia. Hace tres años y medio cuando le diagnosticaron a Carlos su cáncer construí una barrera en mi cerebro. Aparté todo aquello que me hablaba de peligro, de dolor, de enfermedad, de muerte. El dolor era tan inmenso cuando pensaba en ello, era tan profunda la convicción de que nada podía ser tan terrible que me negué a pensar. A veces, alguna recaída, alguna conversación con mamá, alguna evidencia era tan demoledora que el muro caía y había que volver a levantarlo. Pero con todo no me arrepiento, sigo pensando que mientras hay esperanza hay que guardar energías, no hay que dejar margen al miedo y al frio. El día que sucede lo inexorable da igual que el muro se derrumbe, ya no ayuda a nadie.

Hoy es mi aniversario y tiene un sabor agridulce, un cierto sabor a injusticia, a plenitud incompleta, a vergüenza de celebrar. He reconstruido el muro pero es en estas ocasiones cuando se derrumba estrepitosamente, en la soledad o en el ocio, cuando los cascotes de la tristeza me recuerdan que no todos los que amo son felices, que ya no estamos todos, que hay cosas irrecuperables. Hoy es mi aniversario y Miguel se merece mis sonrisas y no mis lágrimas, mi alegría y no mi tristeza... hoy paladeo el sabor agridulce de la vida. Hoy la vida es como es.

12 julio, 2009

A Eva

Eva, hoy cumples un mes. Hoy hace un més que toda la familia, con el corazón roto, pensaba en tí, en tu llegada, en tu madre Rosi, que iba a recibir la mayor alegría empañada por un inmenso dolor. Tu nacimiento fué un bálsamo que suavizó un día trágico, tu carita y tus pequeñas manos apretadas un asidero al que aferrarnos, un motivo para sonreir, una excusa para no llorar.

Ayer fué un día triste. A pesar de haber estado ocupada con mi memoria de investigación todo el día, con la mente puesta en retocar documentos, corregir párrafos, componer frases, el recuerdo del último día de Carlos se me colaba por cualquier resquicio y me atenazaba el corazón. Ayer fué un día muy triste. Pero no quise escribir en el blog ayer.

Quiero escribir hoy. Quiero escribirte a ti Eva, quiero darte una bienvenida retrasada, quiero decirte lo afortunada que eres y lo inmensamente feliz que quiero que seas siempre. Quiero darte la enhorabuena porque tienes una madre fuera de lo común, una hermana que dará mucho que hablar (tengo un pálpito) y un padre que os adora. Quiero informarte de que tus abuelos maternos (a los paternos no los conozco, que me disculpen si no los menciono) son de otro planeta, deben ser de Kripton porque tienen superpoderes. Quiero advertirte de que ya llegas a una familia tan grande que probablemente hasta que tengas 12 ó 14 años no llegues a tener claro quienes son tus tios, tus primos o un vecino que pasaba por alli. En todo caso puedes estar segura de que nunca te faltarán cariño, protección... y compañía.


Eva, el mundo al que has llegado es una casa con dos puertas, una lleva a los paraísos y otra a los infiernos; una es la puerta de la paz y el amor, otra es la del odio y la guerra; una es para la abundancia y otra para la miseria; una es la de la alegría otra la de la tristeza. Eva, las dos puertas están ahí, algunos afortunados solo pasan una vez por la de la suerte y se quedan alli para siempre, otros, por el contrario, solo conocen la puerta de la desgracia. Pero la mayoría de las personas vivimos en la casa entrando y saliendo y, a veces, no nos queda más remedio que pasar por la puerta que no queremos. Tu llegada nos permitió pasar por las dos puertas el mismo día, otros en nuestro lugar solo habrían tenido la mala puerta. Ahora nos queda a todos procurarte una vida feliz, a ti y a tu hermana, a tus primos, a nuestros hermanos y cuñados, a nuestros hijos, a nuestras mujeres y maridos, a nuestros padres. ¿Sabes Eva? Has llegado a una familia en la que todos se esfuerzan por hacer cada día más grande la puerta de la felicidad para los demás. ¿Sabes Eva?, tu la más pequeña y yo la mayor... tenemos mucha suerte.

28 junio, 2009

Para Ana... para ayudarte a seguir o, al menos, intentarlo.

Querida Ana, queridísima hermana,

¡que razón tienes! ¡que lejos estamos de tí ahora a pesar de estar a tu lado! ¡que duro y largo, que solitario tu viaje! No seré yo quien te diga que se como te sientes... no lo se. Apenas intento imaginar tu dolor la tristeza que me atenaza el alma es tan grande que tiro la toalla y aparto el pensamiento, me rindo y me quedo a años luz de lo que debes estar sintiendo.

Una vez, hace ya meses, te dije que te admiraba, que tu fortaleza y tu generosidad eran un ejemplo para mi. ¿Lo recuerdas? ¿recuerdas lo que me respondiste? Yo si, me dijiste "Es lo que toca, no me queda otra" Y se me hizo un nudo en el estómago y sentí por ti una enorme gratitud (porque estabas al lado de Carlos) y una enorme admiración. Ana, es posible que sea "lo que toca" pero no todo el mundo es capaz de afrontar lo que tu, no todo el mundo aguanta con ánimo, con energía, con una sonrisa, con tanta entrega. Y también supe, lo intuía de antes pero ahí tuve la certeza, del inmenso amor que sentías, que sientes por él. Ese, afortunadamente, creo que si soy capaz de imaginarlo. Y por eso imaginar tu dolor se me hace insoportable.

Tampoco seré yo quien te diga lo que tienes que hacer. No osaría porque yo misma se que sería incapaz de hacer nada, querría encerrarme y no ver a nadie, que nadie me hablase, quedarme sola y quieta con mi dolor y mis recuerdos... Y sin embargo tu, de nuevo, te pones a prueba, vas a trabajar, sales, hablas con la gente, escribes, escuchas y compartes. Ana, yo no se lo que puedes hacer para estar mejor, no se QUE MÁS puedes hacer, solo se que lo que ya estás haciendo es una hazaña. Se positivamente que Carlos querría que fueses feliz pero me atrevo a aventurar que ni siquiera él esperaría más de lo que ya estás avanzando. Yo no creo que puedas ser feliz en el corto plazo, yo no creo que una herida así pueda empezar a cicatrizar hasta dentro de mucho tiempo, yo creo que cuando se da tanto, lo que se pierde tarda mucho, mucho en recuperarse.

Ana, hermana, no dudes que lo que ya estas haciendo es mucho: vivir cada día, sobrevivir a su ausencia, sobrellevar la existencia. Simplemente sigue adelante, lo demás llegará ... muy poco a poco, pero llegará. Mientras, te queremos infinitamente.

21 junio, 2009

Para Ana... para ayudarte a seguir


¿Que para qué seguir? me dice alguien
corazón en mano y alma en los talones de sus pobres pies cansados

¿Para qué seguir? de tan largo el camino
es tanto el abandono que nadie reclama una ausencia de más

Y yo me revisto de un viejo valor
que lo tengo en un alma que ya quisiera echarse a dormir

Yo me revisto de un viejo coraje
y le digo que hay que soñar, que es lo propio en nosotros soñar
soñar, como soñaron ellos
vivir, como murieron ellos
como murieron ellos, soñar

Y puestos a seguir tomamos una copa
que humedeció los sueños,
sueño de un sueño que nunca nos abandona

Revolución mundial, estaos al museo
reyes a la baraja, quimeras de un tiempo que se hace esperar

Y tú te revistes de un viejo valor
en un alma que no quiere ya echarse a dormir
Y tonto que es uno
que creo encontrarnos en banderas recientes de gentes que hoy sueñan igual

Soñar, como lo sueñan estos
Vivir, como soñaron ellos
Morir, como hoy lo viven estos, y como hoy mueren estos
Soñar. Vivir
Soñar. Vivir
Soñar. Vivir

Rogelio Botanz

Y si lo quieres oir pulsa aqui

12 junio, 2009

Para Carlos


In memoriam

¡Oh Capitán, mi capitán!
Walt Whitman

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, nuestro espantoso viaje ha terminado,
la nave ha salvado todos los escollos,
hemos ganado el premio que anhelábamos,
el puerto está cerca, oigo las campanas, el pueblo entero regocijado,
mientras sus ojos siguen firme la quilla, la audaz y soberbia nave.
Mas, ¡oh corazón!, ¡corazón!, ¡corazón!
¡oh rojas gotas que caen,
allí donde mi capitán yace, frío y muerto!

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, levántate y escucha las campanas,
levántate, por ti se ha izado la bandera, por ti vibra el clarín,
para ti ramilletes y guirnaldas con cintas,
para ti multitudes en las playas,
por ti clama la muchedumbre, a ti se vuelven los rostros ansiosos:
¡Ven, capitán! ¡Querido padre!
¡Que mi brazo pase por debajo de tu cabeza!
Debe ser un sueño que yazcas sobre el puente,
derribado, frío y muerto.

Mi capitán no contesta, sus labios están pálidos y no se mueven,
mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad,
la nave, sana y salva, ha anclado, su viaje ha concluido,
de vuelta de su espantoso viaje, la victoriosa nave entra en el puerto.
¡Oh playas, alegraos! ¡Sonad campanas!
Mas yo, con tristes pasos,
recorro el puente donde mi capitán yace,
frío y muerto.

27 mayo, 2009

Te regalo una sonrisa... o dos


14 mayo, 2009

2009 Año del Buey... hermano, ya queda menos

El año 2009 es el año del Buey de Tierra. Una leyenda cuenta que, cuando Buda convocó a los animales, la Rata viajó sobre el lomo del Buey, que llegó puntualmente a la cita antes que cualquier otro animal. Sin embargo, justo en ese instante la Rata saltó del lomo del Buey y reclamó para sí el primer lugar, a lo cual el Buey, gentilmente, no se opuso. Lo importante de esta fábula es que nos enseña que los años del Buey no los podemos interpretar aisladamente, sino a la luz de su antecesor, el año de la Rata. En efecto, se dice que “lo que la Rata comienza el Buey lo termina” y en cierto sentido el año del Buey es una prolongación del año de la Rata, en el cual lo que se inició entonces se termina de consolidar.

El Buey era el animal de tiro por excelencia en la antigua China: la yunta de bueyes tiraba del arado y con su esfuerzo y sacrificio lograba dar forma al duro suelo. Buey, en estos términos, significa “tirar para adelante”, seguir silenciosamente aún cuando todo parezca estar en contra, crear y triunfar a través del esfuerzo, el mérito, la perseverancia y la paciencia, que lograrán que el duro y congelado suelo suelte al fin su fuerza creadora y comience así la primavera.

En el I C
hing o Libro de las Mutaciones, el mes lunar del Buey es el duodécimo y corresponde al hexagrama Lin, que significa la aproximación. El símbolo representa la Tierra sobre el Lago. En otro sentido, alude al liderazgo: la Tierra sobre el Lago simboliza la posibilidad de mirar las cosas desde arriba, con perspectiva, o a la presencia de un líder. El año de la Rata es, como habíamos anticipado, un punto de inflexión en muchos sentidos. Marca un "antes y un después" y si observamos un poco el momento político y económico del mundo, podemos ver cómo ese cambio se está generando. El Buey es la fase de consolidación de ese cambio. ¿Estamos en el buen camino? Debemos creer que sí aunque por momentos parezca lo contrario. El retorno de la luz, que parecía sólo una promesa, se encuentra ahora más cerca, aproximándose. Entonces, no es momento de ceder ni de mostrar flaqueza. Es el momento de hacer el último esfuerzo, el que nos llevará a una meta que ya puede vislumbrarse.

01 febrero, 2009

Se buscan grumetes...

Dije que no escribiría más hasta que se hubiese curado del todo. ¡Y eso que creía que ya lo estaba! pero no. 

El monstruo ha dado otro zarpazo, se ha hecho presente de nuevo y nos tiene "en jaque" otra vez. Pero Carlos ya ha aprendido... dolorosamente, tristemente, que la victoria se conseguirá con inteligencia. La inteligencia de los médicos que lo tratan, de las terapias sabiamente administradas, si, eso también. Pero la inteligencia vencedora, la verdadera arma infalible, está en su mente, en su convicción de que esto es solo otro asalto, en su fuerza. En su lucidez al abrir un blog y pedir grumetes para ayudarle en la travesía de este mar negro y embravecido que es la enfermedad. 

Se buscan grumetes que esten dispuestos a dar un abrazo virtual y una palabra de apoyo de vez en cuando. Se garantiza agradecimiento y correspondencia. El capitán es un modelo a seguir, los grumetes acabaremos siendo los mejores. Si te apuntas PULSA AQUI

04 octubre, 2008

Para Carlos

Hermano, otra vez empieza todo. El enemigo es duro de vencer, es fuerte e implacable, pero no invencible. Ester escribió una vez "hay personas para las que está permitido caer porque levantarse es obligatorio". Desfallecerás. Habrá días en que creas que es imposible, habrá días en que quieras poner la cabeza sobre la almohada y dormir y otros en los que quieras gritar y rebelarte, insultar al mundo. Y habrá otros días en que no puedas casi ni desfallecer, ni pensar, ni siquiera compadecerte de ti mismo. Pero todos esos días, como todos y cada uno desde hace ya casi tres años, tu fuerza estará ahí, tu voluntad estará ahí, tu valor estará ahí. Y nosotros, contagiados de tu valor, aspirando a tener algún día tu fuerza, orgullosos de que formes parte de nuestra vida, aprendiendo de ti que "es obligatorio levantarse", también estaremos ahí aunque algunos, como yo, solo sepamos tomar la mano. Para ti, para Ana, para papá y mamá, un soplo de ánimo, alegría y esperanza. 


17 mayo, 2008

De Primera Comunión: JUANJO y RAQUEL

Una ceremonia preciosa, emotiva, alegre. No podía ser de otra manera. 23 niños y niñas celebraban su Primera Comunión en la parroquia de Santa Ana en Candelaria... una parroquia pequeña, tanto, que muchos se quedaron fuera (no había casa "pa tanta gente"). Pero los que tuvimos la suerte de encontrar un hueco (yo sentada en el segundo escalón de la escalera que sube al coro) pudimos sumergirnos en un "run run" bullicioso en el que sobresalía la voz del oficiante. El sacerdote solemne pero simpático, cercano a los protagonistas que eran los niños. La música casi demasiado buena, debe ser pecado disfrutar tanto cantando y escuchando. Un "entremés" inesperado: el Bautizo de Pablo, hermano pequeño de uno de los niños que hacían la Comunión, aplausos de bienvenida.

Algunos momentos muy especiales. Mi favorito: cuando nos damos la paz, cuando se pierde la disciplina, los niños llevan una flor a sus madres y los demás nos volvemos a un lado y a otro deseándonos ventura, en esos momentos me embarga siempre una sensación muy especial de esperanza, en esos momentos se acrecienta mi fe en la fraternidad de los hombres. Otro inolvidable: tras la Comunión suena una voz impresionante que canta "Tu estas aqui", sobran las palabras.

Juanjo, Raquel, que la magia de este día quede encendida para siempre en vuestros corazones.

15 mayo, 2008

Feliz Cumpleaños... yo misma

Hoy es mi cumple. 46. Ni más ni menos. Hago recuento de mi cansancio, de mi estrés, de mis kilos y mis arrugas, de mis fracasos y de las caídas, de los errores cometidos, de las traiciones soportadas, de las ilusiones defraudadas, de mis manchas en la piel y mis pechos irremediablemente vencidos por la gravedad. Y hago recuento de mis momentos memorables, de mis amigos que se han acordado de felicitarme y de los amigos que no se han acordado pero me recuerdan en el día a día, de mi extraordinaria familia, de los besos recibidos y de los besos pendientes (un motivo por si solos para esperar los próximos 46 con ilusión), de los logros y de los proyectos, de los éxitos, de los estímulos, de las ilusiones propias y de las de mis magníficos hijos. Hago recuento y el balance no puede ser más halagüeño. Hago balance y lo bueno se vuelve mejor por tenerte a mi lado, Miguel.

Gracias a la vida por los regalos recibidos

P.d. El pasado 25 de Diciembre de 2007 Ingrid Betancourt cumplió 46 años en cautividad. Para ella, que no tiene mi suerte, una oración y mis mejores deseos.


14 marzo, 2008

Lucas

Lucas no es un niño del montón, no puede serlo, es mi quinto sobrino, el séptimo nieto de sus abuelos y el primer hijo de sus padres y todo ello lo convierte en un ser singular. Además es, con diferencia, el bebé mas bonito del mundo en la opinión autorizadísima de sus padres, de sus abuelos (maternos y paternos) y de su tio Miguel que, a sus 55 años, no puede evitar sentir como se le agudiza cierto sentido paternal cuando toma en brazos a cualquiera de sus sobrinos pequeños.

Lucas ya era un protagonista, un tema de conversación recurrente cuando no solo no era Lucas, sino que ni siquiera era más que un deseo. Si, Lucas, que si fuera un rey del siglo xii se llamaría EL DESEADO, lleva con nosotros mucho más que los 6 meses de su vida y los 9 de su gestación, lleva todo el tiempo en que sus padres quisieron tenerlo, todos el tiempo de esfuerzo y sacrificio, todos los meses de ilusiones, todas las decepciones. Lucas es ya, a sus 6 meses de vida, un antiguo miembro de la familia.

Lucas va a ser destronado pronto (Paula seguramente no se conformará con un papel secundario, en esta familia nadie lo hace), pero aún no, ahora, en estos momentos, todos le tenemos en nuestro pensamiento, su carita rubia se nos dibuja en la mente y nos hace sonreir, sus padres, nuestros hermanos, no se nos van de la cabeza. Lucas pasará el mal trago y pronto estos días solo serán un mal recuerdo, una breve pesadilla a olvidar. Lucas, eres lo más.

05 marzo, 2008

El Rincon de los Secretos

Escucho a Ester en su nuevos programa de Radio Universo "El Jardín de los Secretos" y en este momento a Layla, me siento bien, me enorgullece, me gusta.

Y me gusta Tiza


21 noviembre, 2007

Cambio de look (dedicado a mi hijo)

Hoy solo vengoa cambiar de look, una base de verde y algo de movimiento colorista. A veces uno necesita cambiar el cristal por el que mira la vida aunque solo sea para darle un matiz de amarillo... o de Naranja... ¿verdad hijo?... jejejeje, dejadme compartir una imagen y un momento memorable que aún hoy me hace emocionarme... (¿os he contado alguna vez que me dieron a luz en Barcelona 30 años antes de los juegos olímpicos?



07 noviembre, 2007

¡Feliz cumpleaños!

A veces hay que dejar a otros decir lo que uno piensa o siente, a veces otras palabras expresan mejor que las propias...


03 noviembre, 2007

Pide a cada uno lo que puede dar

Hay algunas cosas que no se olvidan. Hace muchos años, tendría yo 14 ó 15, recuerdo haberle dicho a mi padre (aunque no se refiriéndome a qué) que yo solo exigía a los demás lo mismo que me exigía a mi misma convencida de estar en el paradigma de la justicia. Y recuerdo como si fuera ayer su respuesta: "haces mal, debes exigir a cada uno en función de sus posibilidades, a los que no lleguen hasta donde llegas tu no puedes pedirles más, a quienes lleguen más lejos, que no se conformen" Recuerdo haberme sentido algo confusa en aquel momento y sin embargo ¡cuan claro he visto el acierto de esas palabras a lo largo de los años! y cuánto me han ayudado para relacionarme con los demás, con mis amigos, mi pareja, mis hijos, mis colegas, jefes, alumnos o empleados.

Cuando era niña solía quejarme de lo que me parecían caprichos inacabables de mi hermano pequeño considerando que recibía más que los demás y encima nunca estaba satisfecho. En alguna de las ocasiones en que debía estar quejandome de ello mi padre me dijo: "no es más feliz el que más tiene sino el que menos desea". Esta también se ha convertido en una máxima para mi vida; no evita que anhele las estrellas pero me hace disfrutar de cada grano de arena que poseo. Mi infancia y mi juventud aparecen en la película de mi memoria ligadas a largas conversaciones con mi padre sobre miles de temas, desde literatura a matemáticas, desde astronomía a filosofía, desde política a cine y, muy especialmente, su propia historia personal. Echo la vista atrás y aparecen juegos en la piscina, carreras por la Avenida de Anaga, partidas de petanca, de tute, de remigio... tardes de sábado arrodillada al lado de su sofá viendo "sesión de tarde" en un salón repleto de niños (mis 8 hermanos pequeños) y, muy especialmente, risas y más risas. Todavía hoy mi padre es, con diferencia, la persona más aguda y divertida que conozco, nunca fué condescendiente, su humor es inteligente y no hace concesiones, lo pillas o no lo pillas. Estoy convencida de que el ejercicio mental a que estábamos sometidos desde pequeños para pillarle los chistes nos ha convertido en la pandilla de mordaces impenitentes que somos y hace de las reuniones familiares un ejercicio de dardos lingüísticos e irónicos de lo más hilarante.

Siempre he estado orgullosa de mi padre, de su inteligencia, de su honradez, de su capacidad de trabajo, de su devoción por su familia, de su cultura inacabable, de su interés por todo y por todos, de sus rarezas... si, también estoy orgullosa de esas singularidades que lo hacen un poco "friki" como el hecho de coleccionarlo todo, incluso cartas Magic a los 50 años. Me gusta pensar que haber tenido 9 hijos le ha permitido disfrutar de 9 juventudes aunque haya tenido que sufrir también 9 adolescencias. Pero más allá del orgullo hay una cosa que es la primera que me viene a la cabeza cuando pienso en él: su afán de darnos siempre todo lo que queríamos. Si mencionábamos algo que nos gustaba, una afición, un interés, en poco tiempo y en la medida de sus posibilidades aquello estaba en nuestras manos o, si no, la fórmula para conseguirlo. ¿Como se las arregló para no convertirnos en mimosos o pusilánimes? No lo se, tal vez su táctica era convertir los deseos en posibles para que nunca nos rindiéramos ante las dificultades, tal vez era su manera de decirnos "las cosas están ahí, ahora yo os las alcanzo, mañana vosotros tendréis que conseguirlas para vosotros y vuestros hijos" Aún hoy nos sorprende en ocasiones con un libro, una información, un objeto que, a veces sin darnos cuenta, hemos mencionado que queríamos o necesitábamos. Por ello en mi ánimo solo puede existir un profundo cariño y un inmenso agradecimiento.

Ahora que el paso del tiempo parece multiplicar las dificultades, que la enfermedad golpea y dificulta recuperar las fuerzas, ahora que mi propia vida me ha llevado a tener que enseñar lo que tu me enseñaste, a entender lo poco que me prohibiste y a apreciar lo mucho que me diste, me doy cuenta de que soy lo que soy gracias a ti. Gracias papá por pedirme, nada más y nada menos, que lo que podía dar.