01 diciembre, 2009

Prohibo, luego existo

Este parece ser el lema de algunos políticos municipales. Se diría que hay un afán desmedido por hacerse notar y demostrarle al mundo, o al menos a los sufridos conciudadanos, que ser alcalde o concejal es de "mas tono" cuanto más se inmiscuye en la vida cotidiana. Recuerdo con nostalgia aquellos bandos del "viejo profesor" Enrique Tierno en los que, con singular maestría retórica y pulcro respeto libertario, se dirigía a los madrileños desde la cortesía y la presunción de civismo, conminándoles a acatar sus bandos con elegancia:

"Por consiguiente, y para que el cumplimiento de este Bando sea efectivo, se advierte de que quienes lo infrinjan sean amonestados por los guardias públicos, y si insistieran en la infracción habrán de abonar la cantidad mínima que prevén las Ordenanzas vigentes, por su imperdonable descuido y falta de educación cívica."

¡Qué tiempos y que alcaldes! Pienso en estas ordenanzas actuales que con la excusa de hacer más fácil la convivencia regulan hasta extremos ridículos lo que se puede hacer o no en la vía pública, la indumentaria "decorosa" y las actividades lúdicas que pueden o no llevarse a cabo en ella. ¡Y no digamos ya si hablamos de playas! Aquí el munícipe legislador se deja llevar por su furor civilizante y no deja títere con cabeza, mezclando en la misma bolsa al que ejerce una actividad comercial sin permiso (grave caso caso de intrusismo) con el pobre adolescente cuyo único pecado es intentar solazarse con un balón de playa, al que fiestea alrededor de una hoguera y deteriora el entorno con la pobre jubilada que pasea su artritis y la de su "lulú" por la orilla del mar bolsita en ristre para no dejar huella del paso de su perrito.

Reconozco que mi lucha es otra lucha, mi enfado con las ordenanzas municipales tiene que ver con la regulación del nudismo y por ello mis energías se focalizan en ese punto. Pero cuando analizo de forma objetiva tales normas me doy cuenta del abuso que constituyen y de la cortedad de quienes las promulgan. Le duela a quien le duela, nuestro sistema jurídico es el que es y las normas tienen su jerarquía, de manera que una ley no puede ir en contra de la Constitución y una ordenanza municipal no puede contradecir una Ley de mayor rango. O lo que es lo mismo, una Ordenanza Municipal como mucho puede desarrollar un aspecto concreto de una ley para aplicarlo al supuesto de un territorio o de las actividades concretas que en él se desarrollan. ¿Puede una ordenanza municipal prohibir el matrimonio homosexual en su territorio? Jamás. ¿Puede un Ayuntamiento dar Licencia de Actividad a una tienda de venta de estupefacientes? No

Por lo tanto yo me pregunto ¿qué ley o principio general se vulnera jugando con una pelota de plástico en la orilla del mar? Si ya hay una regulación que establece como se deben tener y controlar los perros ¿por qué se prohíbe llevar perros a las playas? Si ya hay normas que regulan las emisiones de ruidos y sus límites ¿por qué no se puede llevar un aparato de música a una playa? Si no se puede regular por razones morales ¿por qué se empeñan los alcaldes en prohibir el nudismo? o más exageradamente ¿cómo se atreven a regular la ropa que se puede o no llevar por la calle? ¿en virtud de que principio de seguridad para las personas o las cosas? En una democracia moderna, cualquier restricción a las libertades individuales solo puede justificarse por la protección de la mayoría. Prohibimos fumar porque perjudica la salud de los que no fuman, prohibimos circular a más de 50 por las ciudades porque causa accidentes y contamina, prohibimos el ruido por encima de aquellos valores que sabemos que causa trastornos, prohibimos los vertidos incontrolados de residuos por razones de economía que favorecen a la mayoría. Pero no podemos prohibir el lenguaje soez, la fealdad o el desaliño por más que hiera nuestra "sensibilidad estética". Por la misma razón, y por mucho que les pese a nuestros "hiperactivos" alcaldes y concejales, no se puede prohibir ir sin camiseta por la calle o jugar a la pelota en la playa siempre que no se pongan en riesgo las personas o los bienes. El hecho de que algo "moleste" no es razón suficiente para prohibirlo, ni siquiera si molesta a la mayoría. Me extraña que los ciudadanos no se rebelen contra este exceso regulador y sólo lo justifico por la natural disposición del español para asumir que las normas están para NO cumplirlas. Al final lo único que se consigue es dar herramientas al guardia para que, entre tanta conducta sancionable, se deje llevar por su propia subjetividad o, mucho peor aún, por sus antipatías personales.

No se preocupe señor alcalde, no sabemos como se llama usted pero tenemos claro que existe.



5 comentarios:

wangsheng dijo...

En nuestra sociedad las normas que regulan la convivencia son necesarias, creo que de éso nadie tiene duda, ¿te imaginas que en las playas de Benidorm todo el mundo estuviera jugando a la pelota o con el CD a mil por hora?
Otra cosa es intentar regular el nudismo, actividad que no es molesta en ningún caso.
Eso sí, todo mandatario tiene una tendencia natural a mandar, aunque sean idioteces.

Ana Gallardo dijo...

La realidad es que lo de que el nudismo no es molesto dependerá de quien opine. Igual que el hecho de que si todo el mundo juega a la pelota en la playa y nadie protesta será que no molesta. En cuanto al CD, si no supera el umbral de decibelios que resulta dañino para la salud ¿por qué vamos a prohibirlo?

Al final, el concepto de "molestia" es subjetivo y no se puede legislar desde la subjetividad. El sr. Bono puede considerar "idecoroso" un vaquero para pasear por las Cortes, pero a mi solo me parece "vestimenta informal". ¿Vale más la opinión del sr. Bono por ser presidente del congreso?

pecado dijo...

Hace poco sufri la humillación por partida doble con un agente payaso indocumentado,facista y no sé que más pues aún estoy cabreada que me impedia aparcar mi furgoneta y mi perra y me sugeria vestirme para hablar con él en una playa que es mía desde hace muchos años, Medio Almud.
Ahora quieren urbanizarla y el corrupto ayuntamiento de Mogan tiene nuevas ordenanzas que me echan...estoy moviendome a ver como puedo defenderme y a la vez estoy triste porque me veo sola y pequeñita ante estos buitres.

Ana Gallardo dijo...

Pecado, ¿hay ordenanzas que prohiben el nudismo? Son ilegales y se pueden recurrir, si necesitas ayuda tanto las asociaciones de Gran Canaria como la de Tenerife podríamos echarte una mano.

Fundación Josep Carreras dijo...

Hola Ana,

Te escribo desde la Fundación Josep Carreras. Queríamos enviarte una felicitación de Navidad contra la leucemia. ¿Podrías facilitarme una dirección de correo electrónico?

Muchas gracias, Eva Roig (eva.roig@fcarreras.es)