15 marzo, 2008

En Taganana

Taganana, Almáciga, Benijos... porque a veces uno tiene que encontrar la paz alli donde la paz está siempre, donde la naturaleza aún es naturaleza, donde el mar luce en su espléndida y sobrecogedora grandeza. Gracias Pau por recordarme que vivo en el paraíso.

4 comentarios:

B M dijo...

Verdaderamente, vivimos en un paraiso. Los montes, las playas y la nobleza de la gente.
Sí, somos afortunados de vivir en las "afortunadas".
Bss.

Pau Llanes dijo...

Ana, qué placer ver en tu "casita" esas imágenes que tengo todavía prendadas en mis pestañas... Tu isla es una maravilla, si lo sabré yo que soy isleño de vocación... Por fin he completado los cinco capítulos de mi viaje a Tenerife… los he compuesto seguidos, uno tras otro cronológicamente, sucesivos, desde una portada de entrada primera… Es mi regalo de estas fiestas de Semana Santa… Ojalá te guste mi literatura y perderte nuevamente en esos paisjes caminando, ahora con mis letras... Besos... pau

Pau Llanes dijo...

Ah... y no sé si leíste mi comentario y sincero agradecimiento a tu amable corrección, lo publiqué en el mismo buzón de comentarios y dice así: "Gracias, Ana... no sabes cuánto te lo agradezco, ya corregí ese gazapo producto de la asociación inconsciente de las dos palabras Timanfaya y Tindaya... Cuánto me alegro que admiraras a Eduardo y pienses como dices... Yo tuve la suerte de conocer el proyecto de Chillida antes incluso de que se hiciera pública, antes me había explicado este sueño y una primera propuesta que le habían hecho para realizarlo en una montaña en Alemania... Eduardo quería dejar esta obra al mundo como su última gran creación; por supuesto él nunca estuvo en esas operaciones especulativas que se organizaron alrededor... era un ser casi angelical, místico... Los ataques que recibió de ecologistas-talibanes que erraron el objetivo de sus miras le produjeron enormes disgustos, y yo creo con su familia que aceleraron su enfermedad... De eso estuve hablando con Pili, su mujer, hace un par de meses aquí en Mallorca, cuando vino a inaugurar una excelente exposición de Eduardo... Nuevamente gracias gracias gracias... Besos... Pau Llanes...

Ana Gallardo dijo...

Si, lo leí y me emocionó tu respuesta, me sentí acompañada en un sentimiento que raramente se entiende.

También estoy leyendo con deleite los textos con la descripción de tu visita a esta isla que siento más que mía, los voy degustando poco a poco, como un manjar suculento, como un vino espirituoso, con el placer con el que se saborean las cosas que tienen cuerpo, que tienen sustancia, que dejan huella...