14 mayo, 2009

2009 Año del Buey... hermano, ya queda menos

El año 2009 es el año del Buey de Tierra. Una leyenda cuenta que, cuando Buda convocó a los animales, la Rata viajó sobre el lomo del Buey, que llegó puntualmente a la cita antes que cualquier otro animal. Sin embargo, justo en ese instante la Rata saltó del lomo del Buey y reclamó para sí el primer lugar, a lo cual el Buey, gentilmente, no se opuso. Lo importante de esta fábula es que nos enseña que los años del Buey no los podemos interpretar aisladamente, sino a la luz de su antecesor, el año de la Rata. En efecto, se dice que “lo que la Rata comienza el Buey lo termina” y en cierto sentido el año del Buey es una prolongación del año de la Rata, en el cual lo que se inició entonces se termina de consolidar.

El Buey era el animal de tiro por excelencia en la antigua China: la yunta de bueyes tiraba del arado y con su esfuerzo y sacrificio lograba dar forma al duro suelo. Buey, en estos términos, significa “tirar para adelante”, seguir silenciosamente aún cuando todo parezca estar en contra, crear y triunfar a través del esfuerzo, el mérito, la perseverancia y la paciencia, que lograrán que el duro y congelado suelo suelte al fin su fuerza creadora y comience así la primavera.

En el I C
hing o Libro de las Mutaciones, el mes lunar del Buey es el duodécimo y corresponde al hexagrama Lin, que significa la aproximación. El símbolo representa la Tierra sobre el Lago. En otro sentido, alude al liderazgo: la Tierra sobre el Lago simboliza la posibilidad de mirar las cosas desde arriba, con perspectiva, o a la presencia de un líder. El año de la Rata es, como habíamos anticipado, un punto de inflexión en muchos sentidos. Marca un "antes y un después" y si observamos un poco el momento político y económico del mundo, podemos ver cómo ese cambio se está generando. El Buey es la fase de consolidación de ese cambio. ¿Estamos en el buen camino? Debemos creer que sí aunque por momentos parezca lo contrario. El retorno de la luz, que parecía sólo una promesa, se encuentra ahora más cerca, aproximándose. Entonces, no es momento de ceder ni de mostrar flaqueza. Es el momento de hacer el último esfuerzo, el que nos llevará a una meta que ya puede vislumbrarse.

4 comentarios:

Arda dijo...

Una vez más Ana, reitero mi admiración por vosotros. Que cimientos mas sólidos los vuestros. Que privilegio haber podido embarcar con vosotros en esta aventura vital!.
Dale de mi parte un gran beso a Carlos, tu que tienes la suerte de tenerlo cerca.
Muchísima suerte amigos en esta travesía en la que los dos, Carlos y tu, tenéis el trabajo mas duro.
Un abrazo.

Ramón: Alguien muy humano dijo...

Muy bueno este post, me sirve mucho para una reunión que tengo mañana porque me siento el buey en muchos casos, en el trabajo, en mi hogar, arando el camino para darles una vejez tranquila a mis padres y labrándome un futuro.
Siempre tirando hacia adelante...

Carlos Machado Acabado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos Machado Acabado dijo...

Muito interessante (e algo inesperada) a referência ao "I Ching" ou "Livro das Mutações"!
Também eu, frequentemente, o consulto como um documento interessantíssimo do ponto de vista de um certo modo (filosoficamente interessantíssimo, repito!) de abordar a realidade!...
Não esperava achar aqui alusão a ele!
É mais uma coincidência curiosíssima!
Voltarei sempre que puder.